Valeriana. Planta medicinal.
La Valeriana crece en los bosques y otros parajes húmedos. Produce flores de colores varios, si bien predominan las rojas. Sus raíces son muy numerosas y ramificadas, esta planta que fresca es inodora al secarse adquiere un olor fuerte y desagradable.
Se recolecta al principio de la primavera, debe desecarse al calor artificial después de lavar bien las raíces.
De este modo se usan las raíces que hay que triturar al momento de usarlas.
Es un tónico calmante del sistema nervioso central y vegetativo. Tiene sobre los nervios una suave acción narcótica.
Útil en los estados de neurastenia, nerviosidad, excitación y agitación, en los casos de contracciones nerviosas, ansiedad, histeria, temblores nerviosos, palpitaciones, asma, neurosis, insomnio, cólicos y gases intestinales. Aconsejable contra mareos y espasmos de origen nervioso, así como para los dolores de cabeza de naturaleza nerviosa.

Se usa al interior, en infusión de raíz pulverizada o triturada. Una cucharada de café por cada dos tazas de tisana. Tomar de dos a tres tazas al día.
También se emplea la tintura alcohólica de esta planta a razón de unas diez gotas de por cada taza de agua azucarada, tres tazas al día.